La Escherichia coli se aloja durante todo el año en el ganado ovino
El peligro se encuentra en los procesos en los que los excrementos de estos animales contaminan algún tipo de alimento
La Escherichia coli
se ha convertido durante los últimos 20 años en un importante patógeno
emergente para los seres humanos y su principal reservorio (población
de seres vivos que aloja de forma crónica un microorganismo de una
enfermedad) lo constituyen los rumiantes. Esta bacteria prevalece en el
ganado ovino durante todas las estaciones del año, según la tesis
doctoral de Sergio Sánchez Prieto, miembro del grupo de investigación
de Patología Infecciosa Veterinaria de la Universidad de Extremadura.
El investigador analizó durante todo un año, de noviembre de 2003 a
octubre de 2004, muestras fecales de ganado ovino tomadas mensualmente
en 12 explotaciones extremeñas de La Serena. En el 74,1% del total de
muestras analizadas se aisló el patógeno, lo que implica que el 98,6%
de los animales de todas las explotaciones eran portadores. Este ganado
elimina por tanto este tipo de bacteria durante todo el año a través de
las heces fecales. El peligro se encuentra en los procesos en los que
los excrementos contaminan algún tipo de alimento, como la carne en el
matadero, la leche durante el ordeño o los vegetales con el riego de agua infectada, apuntó la citada universidad.
Al tratarse de patógenos intestinales, las infecciones esporádicas
resultan frecuentes. La "E. coli" es responsable de graves procesos
patológicos como la colitis hemorrágica. Además, cuando las toxinas
pasan a la circulación, no sólo actúan a nivel intestinal, y originan
fallos renales y cerebrales.
Los tratamientos térmicos con una temperatura mayor a los 68 grados
acaban con este tipo de bacterias tóxicas. Procesos convencionales como
el cocinado o la pasteurización erradican la posibilidad de
infecciones. Sin embargo, hay que extremar el cuidado con los vegetales
que se consumen en fresco.
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